martes, 16 de agosto de 2016

Qué hacer si no quiere renovar más su seguro.
Comunicación fehaciente a la propia compañía de seguros.



Si Vd. tiene contratado algún tipo de seguro: del automóvil, del hogar, de vida, de la moto, multirriesgo, de salud,…, y desea en un determinado momento no prorrogar el contrato, debe saber que tiene que notificar la voluntad de no renovar el contrato antes de los dos meses de la conclusión del período del seguro en curso, porque si no, es muy probable que la compañía aseguradora le reclame los próximos recibos (más intereses y costas correspondientes, de interponerle un procedimiento monitorio).

Esta obligación viene impuesta por el art. 22 de La Ley del Contrato de Seguro, que exige que para que las partes se puedan oponer a la prórroga del contrato, se realice una notificación escrita a la otra parte, con al menos dos meses de antelación a la conclusión del período del seguro en curso.

Esta notificación escrita es imprescindible como manifestación de voluntad de no renovar la póliza, y no se considera válido el sólo hecho de comunicárselo al mediador de seguros o agente, o la mera devolución del recibo impagado. Debe comunicar fehacientemente a su compañía de seguros que no quiere renovar más su seguro.

Y ello porque conforme al artículo 15 de la Ley del Contrato de Seguro, la aseguradora sigue respondiendo de las coberturas pactadas en caso de siniestro durante al mes siguiente al vencimiento, y en caso contrario, (sin esta notificación escrita), se podría dar la paradoja de que el asegurado hubiese resuelto sin más el contrato al devolver el recibo, pero que la aseguradora tuviese que hacer frente a un siniestro acaecido con posterioridad , ocasionando una incertidumbre jurídica absoluta para la aseguradora durante ese tiempo, que no sabe si el contrato sigue o no vigente.

Por tanto, si es su intención no renovar su contrato de seguro, no olvide efectuar una notificación escrita de su voluntad de no renovarlo, con dos meses de antelación a la llegada del vencimiento.

Por otro lado, en muchas ocasiones no siempre es culpa del asegurado/cliente en las problemáticas que pueden surgir con las coberturas de siniestros. En otras muchas ocasiones la culpa es de la Compañía de Seguros, dado que como sabrá las conductas de las Compañías de Seguros no siempre son intachables.